Los colores de la emoción
Los colores tienen un poder emotivo. Los publicitas analizan el caracter del mensaje publicitario para sugerir una serie de sensaciones a nuestra mente.
Para los colores existe una percepción colectiva que refleja luz y que según ciertas frecuencias se absorbe para producir una ilusión visible sólo por nuestros ojos y cerebro.
Lo más interesante es que en este proceso nuestra mente entra en un juego en el cual reaccionamos emotivamente a los colores de manera casi universal.
Los colores producen según los científicos efectos psicológicos y fisiológicos sobre las personas. Por ejemplo el rojo provoca un aumento de la presión arterial y del ritmo respiratorio y esto traducido al nivel emotivo se expresa mediante atención, calor, excitación, apetito sexual.
El azul pareciera tener un efecto que apacigua el sistema nervioso y representa inmovilidad. El amarillo el color solar es alegría y felicidad, así como el gris es un color neutro por excelencia generando una total indiferencia.





